Marco regulatorio de zonas francas

Actualmente no existe legislación uniforme y claridad en sus incentivos.

 

 

Las zonas francas, las zonas especiales de desarrollo y las zonas económicas especiales tendrían la oportunidad de mejorar sus resultados económicos contribuyendo al desarrollo industrial y a los servicios de exportación del país, si contasen con una legislación uniforme y claridad en sus incentivos, dijo Carlos Posada Ugaz, director ejecutivo del IDEXCAM de la Cámara de Comercio de Lima. “Vemos con cierta preocupación, que aún subsisten tres marcos regulatorios para cada una de las zonas.

Existen unas normas para la zona franca y la zona comercial de Tacna, pero también hay otras para las zonas especiales de desarrollo, como los ex Ceticos de Ilo, Paita y Matarani, a los que deberían sumarse Tumbes e Iquitos, pues a pesar de haberse creado por ley, nunca se implementaron. Finalmente, existe un tercer marco legal para la zona económica especial de Puno. Cada marco legal tiene pequeñas diferencias entre sí y mantienen un esquema de administración pública, que no responde a objetivos comerciales, haciéndolos poco atractivos para la inversión extranjera”, explicó Posada.

Al respecto, Colombia, país miembro de la Alianza del Pacífico junto con el Perú, modificó su marco regulatorio en diciembre del 2016, haciéndolo más ágil y ordenado pues existe un solo texto normativo para sus zonas francas. Actualmente dichas zonas, las cuales no tienen administración del Estado, han registrado entre enero y mayo del 2017 cerca de US$ 1 654 millones en exportaciones, consolidándose como una fuente generadora de puestos de trabajo. Otros países como Corea del Sur, China y la Unión Europea, también mantienen esquemas similares en las zonas francas con resultados exitosos.

Estos esquemas suelen brindar beneficios tributarios, que no son permanentes en el tiempo, a las empresas que cumplen con los indicadores y metas señaladas en la legislación, lo cual redunda en la generación de puestos de trabajo, el aumento de las operaciones e infraestructura comercial, y la inversión en innovación y tecnología, entre otros.  En tal sentido, “consideramos necesario que se trabaje en el Congreso y en el Ejecutivo para unificar la legislación en las zonas francas o zonas económicas especiales, de manera tal que se genere un clima propicio para el desarrollo de la inversión y el aumento de la tasa de empleo en dichas zonas, en línea a la tendencia mundial”, dijo finalmente Carlos Posada.

 

 

Publicado: Miércoles, 16 de agosto del 2017