El misterio de las microfinanzas

Claves para incorporar al sector informal dentro del sistema formal de la economía.







Por:  Tulio C. Pita Chávarri*


Al analizar la fascinante obra de Hernando de Soto, “El Misterio del Capital”, y observar los puntos clave de su racionalismo acerca de este sistema, encontramos evidentes muestras de la falta de esfuerzo y conocimiento del estado y gran parte del sistema financiero acerca de un grupo inmenso de informales que recurren al movimiento del capital misterioso, exento de legalidad sobre el patrimonio, y que representa en el Perú, en el año 2002, según el mismo autor, cerca de 75 mil millones de dólares.

Mi experiencia al haber recorrido mercados de gran parte del Perú, con mi equipo en continuas campañas de promoción de créditos para una reconocida financiera del sistema, me privilegió la oportunidad de observar y analizar, casos tan dinámicos como informales, pertenecientes a ese “orden informal” dentro del caos del sistema formal. Les contaré uno muy interesante, ocurrido en el año 2009, durante una campaña en el mercado San Francisco de Villa María del Triunfo, dónde tuve el gusto de conocer a un señor de unos 57 años, que tenía cinco puestos en el mercado, cuatro camionetas y una chacra. Todos con declaraciones a medias, es decir, no totalmente formales.

Analicé su patrimonio informal: cinco puestos en el mercado, cada puesto costaba en el 2009, quince mil dólares; cuatro camionetas, cada camioneta a precio de segunda a cinco mil dólares, y su chacra de producción de papas, tomates y legumbres; con una producción diaria con la que abastecía cada puesto suyo y de otros, hay que considerar, que si él tenía cinco puestos, cuatro los alquilaba, y recibía una mensualidad de 500 dólares mensuales, por cada uno, alquilados a familiares y amigos. Además, cuando las camionetas terminaban la distribución de los productos que traían de la chacra del mencionado, se dedicaban a hacer taxi y movilidad, en los alrededores del mercado, por lo que cobraba un cargo diario a cada chofer. Es decir, todo un inteligente circuito, desarrollado por un emprendedor y su iniciativa para la sobrevivencia, con algunas características en contra del sistema formal actual:

1. No paga el total de impuestos que debería pagar. Si es que paga.
2. No tiene total reconocimiento legal de su patrimonio.
3. No está integrado seriamente al PEA del sistema de trabajo, ni incluye planilla, ni seguridad para los que trabajan con él. Conté que tenía 6 empleados aproximadamente.
4. No podrá crecer más allá de sus límites patrimoniales, pues carece de elementos formales de acceso al crédito corporativo.
Ante estas características, cabe la inquietud del estudiado, ¿quería 60 mil dólares en crédito, para pagarlos en seis meses?, ¿era posible para él? La respuesta es Sí.
Cuando mis analistas realizaron el comité requerido, se dieron cuenta que tenía para pagar sobradamente esa suma, en menos de cuatro meses, inclusive, con lo que ganaba; por lo que el respaldo de su patrimonio, sobre su préstamo, daba la garantía para el crédito.
¿Qué hubiese pasado si ese individuo se hubiera dirigido a un sector que no fuera el microfinanciero? ¿Qué hubiese sucedido si mis analistas, no habrían sabido calcular el riesgo de este señor? ¿Y sobre todo si como equipo, no hubiéramos comprendido sus necesidades y saberlo escuchar? Este empresario no habría podido recibir un préstamo.
Al describir el sector de microfinanzas, definimos un sector que trabaja con factores socioeconómicos informales y mixturados en el mejor de sus casos, con riesgos y escenarios diferentes a los corporativos. Es por esto la importancia de las corporaciones microfinancieras en el Perú, ese es el misterio de las microfinanzas, su capacidad para descubrir y orientar a ese grupo inmenso de emprendedores que por necesidad de sobrevivir primero, y luego, por ambición, necesitan ganar confianza en la propuesta del sistema formal que las incorpore.
Desde luego que existe una responsabilidad del Estado, porque acepta que millones de persones no se incorporen en este medio, y desarrollen una actividad económica, muchas veces, relevante, como el caso referido. El Estado debe reconocer que todavía tiene un largo camino por incorporar a un gran sector del capitalismo popular al gremio de los formales, pero, que eso requiere de programas sociales, legales y económicos que desarrollen más capacidades de gestión, educación y herramientas de reducción de trámites, que formalicen con más expedición a muchos emprendedores que todavía están en la transición de lo informal a lo formal. Ese privilegio, el de descubrir y personalizar esos grupos de informales con capacidad de capital, que marchan entre lo informal a lo formal, y viceversa, es el gran privilegio de las microfinanzas.
Pero existe otra gran responsabilidad en el sector privado, por no desarrollar mayor innovación e investigación en los productos que ofrece en el sistema. Perú es el mejor lugar del mundo para las microfinanzas, más de tres años consecutivos, nombrado como el mejor territorio del planeta para este sector, y con características que apoyan la actividad, que van desde lo cultural, hasta lo técnico, lo que genera ese paraíso que llama la atención de fondos extranjeros conocedores del potencial, y últimamente ha hecho que grandes corporaciones bancarias peruanas y extranjeras, adquieran microfinancieras de éxito, como Edificar, Confianza y Crear.
No hay grandes misterios, casi todo es evidente, lo importante es ser consciente para advertirlos.
* Gerente de Post Grado de la UCSUR.